No necesitas otra sesión donde te digan que "todo tiene un propósito". Necesitas entender por qué haces lo que haces, aunque sepas que no te conviene.
Tu carta natal no es una lista de cualidades bonitas para sentirte especial. Es el mapa de tus patrones — los que repites sin darte cuenta, los que te frenan, los que llevas tanto tiempo repitiendo que ya ni los ves como una elección.
En esta sesión vamos directas a eso: qué te habita, qué te limita y qué puedes hacer con ello — sin rodeos y sin decirte solo lo que quieres oír.
Si te gustan los rituales, podemos apoyarnos en velas, aceites u oráculo durante la sesión. Si no, también funciona sin nada de eso — lo importante es lo que se dice, no lo que hay en la mesa.

